Sí, en la cima de mi blanca nube, cerca de tus sueños, cuidándote mientras duermes, te diviertes y ni te enteras. Soy como tu ángel de la guarda...
Y que sepas que, pase lo que pase, siempre estaré a tu lado para ayudarte, protegerte y darte fuerzas.
Porque tú eres lo más importante para mí y haría cualquier cosa para que tú estés bien sea dónde sea, sea con quién sea.
Sí, porque si eres feliz, yo soy feliz aunque no me incluyas dentro de tu vida. Soy feliz cuidando de ti. Soy feliz a tu lado.
Lo que amas, déjalo volar. No lo retengas. Pues si vuelve, es porque te pertenece. Y si no, nunca fue tuyo.
Ya encontraré a alguien que haga conmigo lo mismo que hago contigo. Porque seguramente sabrás que, aunque tú seas feliz, en el fondo me dolerá, porque no es conmigo.
Y también sabrás que es triste no ser correspondido. El amor no está completo si sale de un sólo corazón.
De todos modos, te cuidaré y velaré hasta que vea que alguien más lo está haciendo por mí y tú te sientes a gusto con ése nuevo ángel.
Es entonces cuando me retiraré de tu lado y te miraré a los ojos. Y si me encuentro con dulzura y amor en la profundidad de tus orbes, te desearé la felicidad eterna.
Porque te la mereces.
Porque es ahí cuando entenderé que tu felicidad no es a mi lado.
Porque entenderé que mi felicidad a tu lado dejó de existir en el momento en que en tus ojos chocolate empezaron a arremolinase esos sentimientos y a reflejarse los ojos nuevos que te cuidan.
Seguiré en busca de mi felicidad, porque de eso mismo trata la vida. Encontrar la paz y la felicidad de tu ser.
Claro que estaré feliz de que por fin tú estés feliz enteramente.
Así que, mientras no encuentres a tu verdadero ángel y la felicidad a su lado, no te dejaré solo y te seguiré cuidando hasta que aparezca.
No sé si algún día te enterarás por medio de mis labios lo que hago, cuánto te quiero, cuán importante eres, con cuánta pasión te amo...
Espero poder hacerlo en algún momento. Pero tengo miedo. Miedo a que te espantes, miedo a que me rechaces, que no me quieras a tu lado...
Es por eso que por ahora prefiero ser invisible a tus ojos y estar contigo en todo momento, sin que te sientas acosado ni nada, que a no poder estar a tu lado por la vergüenza y por tus deseos...
¿Tendrías deseos de que desaparezca si lo supieras?
Lamentablemente no lo sabré hasta que lo haga.
Así que... Mejor sigo tocando el arpa mientras duermes, espanto las pesadillas y te resguardo del frío de la noche.
Dulces sueños para el que me roba el aliento, los latidos, los pensamientos y el tiempo.
Giuli;)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué opinás?