
Atardeciendo Juntos
Por GiuliMacc;)
Personajes: Harry Judd; Sarah Paris
Debajo del árbol, la joven se encontraba enmarañada en sus cavilaciones. Recordando, pensando, reflexionando.
La brisa primaveral golpeó su rostro y consigo le trajo suaves pisadas a su espalda. Abrió lo ojos y se encontró con su rostro.
Ese rostro que tanto conocía, al que tantas veces había visto sonreír, gritar, pensar... mirarla.
- Harry...- esbozó una sonrisa y, con un gesto, lo invitó a sentarse a su lado.
-¿Qué haces aún aquí? Llamé a Judy cerca del mediodía y me dijo que habías venido al parque... aunque claro, cabe la posibilidad de que te haya secuestrado ET y hayas perdido la memoria y la noción del tiempo- bromeó mientras me examinaba meticulosamente el rostro.
Sarah soltó una pequeña carcajada. Descubrió que el sol a penas se adivinaba ya y el cielo era una hermosa paleta de naranjas, rosas y violetas.
-Por esto es que amo el atardecer- el castaño dirigió su mirada hacia las nubes y volvió a observar el rostro de su amiga.
Espontáneamente, depositó sus labios contra la mejilla de la joven rubia que, sorprendida, se sonrojó. Pero tomó la mano del baterista y entrelazó sus dedos.
-Tienes las manos frías, Paris-
-Oh, sacrilegio, Judd-
Apoyó su cabeza contra el hombro del joven y así pasaron los próximos minutos. Juntos fueron quedándose dormidos, contra el tronco de aquél árbol que los protegía del frío de la noche. La noche, la oscuridad que los envolvía lentamente.
Se despertó de repente.
Le dolía la espalda y estaba congelado hasta la médula. A penas podía mover las extremidades. Luego cayó en la cuenta del peso que oprimía su pecho.
Sus rubios cabellos se enredaban en su brazo y varias hojas habían caído y se habían enredado también. Estaba acurrucada contra su cuerpo, disfrutando de un sueño profundo.
Él sonrió y comenzó a quitar las hojas de encima de ambos. Miró la hora y pensó en lo que les esperaba en sus respectivas casas.
-Sarah... bonita... es tarde, Paris...- susurraba en el oído de la joven, que en segundos ya estaba refregándose los ojos.
-Ups... Judy me va a asesinar- se levantó y ayudó al castaño a ponerse de pie- Gracias Harry por haberte quedado y haberme hecho compañía... Y haberme calentado- otra sonrisa hizo acto de presencia sobre sus labios... esos de los que siempre soñaba con adueñarse.
-Vamos, te acompañaré hasta el edificio.-
Así, abandonaron el parque que los vio conocerse debajo del mismo árbol y el joven volvía a quedarse con las ganas de declararse.
Así, la rubia volvía a sentir ese mariposeo, esas cosquillas en su interior que la confundían, que no hacían más que ponerla nerviosa en frente de su amigo.
Giuli;)
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