Provócame. Provócame como solo tú sabes.Te provoco, Te provoco como sé que tanto te gusta.Te excita.Te dejo con ganas de más.Te sonrío lascivamente y me abrazas, fuerte y seguro, apretándome contra tu cuerpo.No tienes idea de cuánto me encanta que hagas eso; poder oler tu perfume varonil, que me susurres sensualmente al oído (amo que hagas eso), dejándome sentir tu aliento golpear contra mi oreja y que se me ericen los vellos de la nuca, sentir tus músculos tensándose al contacto con mi cuerpo... Por lo que no me alejo aunque nos miren como si fuéramos los extraños y no ellos, que estorban en nuestro juego.Aunque lo hace un poco más divertido... Prohibido.Más de lo que ya lo es.Algo hace clic entre mis pensamientos y se me ocurre intentar algo nuevo.Enlazo mis brazos alrededor de tu nuca y acerco mis labios hasta tu lóbulo. Lo muerdo lentamente, disfrutando tu perdición, tu sabor, tu suavidad.Gimes en un susurro como reacción a mis actos, pudiendo sólo yo escucharlo, para mi deleite.Cómo me excitas, maldito seas. Te odio por eso.Y susurro, suavecito, con voz extra sensual "me encanta".Noto que te tensas por un segundo y luego reaccionas de golpe, apretándome más contra ti, como si fuera posible. Comienzas a reírte y me dices que no vuelva a repetirte eso, con un deje de advertencia camuflado en una gran cantidad de lujuria.Pero, siendo yo..."Mh... me encanta"Me alejas rápidamente de tu cuerpo y me estampas contra la pared detrás.Oh, tus ojos. Joyas brillando al reflejo de la luz del día. Tu mirada se graba como fuego sobre mi piel, en mi memoria para siempre. Repentinamente descubro que ese brillo en tus orbes no es sólo sol, más bien tu deseo, casi sólido, casi tangible.Casi tanto como tus manos clavándose sobre mis brazos.Como un relámpago estás sobre mi, tus labios presionándose con furia sobre los míos.Una de tus manos me aprisiona entre la pared y tu cuerpo, mientras que la otra, sin saber cuándo, me levanta la remera en la zona dorsal y se escabulle recorriendo con apetito la piel de mi espalda, generándome unos eléctricos escalofríos. Tu mano está caliente, lo que logra excitarme más.Abandonas mis labios para morder con aprehensión mi cuello, y largo un suspiro a tu oreja, lo que supongo es el causante del gruñido gutural y tan sensual que dejas ahogar sobre mi piel.Abro los ojos (resulta que sí, en algún momento de todo el ajetreo de jugar a provocarnos sexualmente, los cerré para disfrutarte) y toda la magia se acaba.Si las miradas matasen, ahora tendrías un cadáver en las manos.Sus ojos se clavan, alternándose, en tu espalda y mi mirada (¿o mi rostro fundido en placer? probablemente sea más general, como la situación en la que nos encontramos).Suave pero seguro, mi puño se hunde en alguna extremidad tuya, advirtiéndote de la visita inesperada."¡Mierda, mierda, mierda!" es lo único que puedo pensar.Y, adelantándome a los hechos, no lamento haberte disfrutado ese ratito entre mis brazos.
The End.
Para mi querida hijita, Brendita Rexy ♥ & para la loca violable de mi novia, Chones ♥ que sé que disfrutan leyendo mis locuras disparatadas :3
Oh my god. Se me pegaron los ojos a la pantalla más o menossssssssssssssssssssss. NO PODES SER TAN YEGUA. mmm, me encanta. vos me encantas. Te amo Giu
ResponderEliminar